El uso de la IA para programar es una carrera armamentista

Pedro Pardal

2026/03/21

El uso de la IA para programar es una carrera armamentista

Pero no me refiero a los grandes players como OpenAI, Anthropic etc. Me refiero a nosotros, las personas de la calle.

Tal como explica Rolf Dobelli en su libro “El arte de la buena vida”, una carrera armamentista es una competición entre países por ser los primeros en adquirir armas, mejorar su defensa… simplemente por el hecho de que el resto de países también lo están haciendo. Pero…

Al final, todos han invertido más recursos, pero ninguno está sustancialmente mejor que antes, porque ese es el nuevo estándar. Por el contrario, gana un tercer player: la industria armamentista.

Con la IA (en concreto aplicada al desarrollo) está pasando lo mismo.

Todos estamos viendo día tras día en RRSS como si no pruebas el último modelo, el último agente, si no tienes 5 agentes trabajando en paralelo… te estás quedando atrás.

Y eso no es verdad.

Lo que estamos consiguiendo es quemarnos intentando mantener el ritmo de los influencers a los que les pagan por estar 18 horas al día probando cosas nuevas, y (consciente o inconscientemente) trasladando el mensaje de que nosotros también tenemos que estar al mismo nivel.

Es una competición imposible de ganar.

Al final, igual que con la carrera armamentista, todos estaremos igual (o peor), pero con menos dinero cada mes, menos tiempo libre, más estrés, más inseguridad, pagando la suscripción de 200 dólares del vendor de turno, y un par de empresas enriquecidas.

Y lo mismo aplica a nuestros empleadores, ojo, esto no va solo de personas, a las empresas les pasa lo mismo.

La solución de Dobelli es simple:

No competir. Salir del juego.

Jugar a un juego diferente. Uno menos disputado, donde tengas ventaja estructural.

Si eres un ingeniero con mentalidad de producto y negocio, conocimientos profundos de arquitectura, y te dedicas a poner esos conocimientos al servicio del negocio… ese es un juego muchísimo menos disputado.

Los que tenemos un perfil así tenemos una ventaja competitiva increible. No ya únicamente para ganarnos la vida bien. Sino para no quemarnos de esta carrera de la rata.